¿Escuchaste hablar alguna vez del síndrome de Brugada? Esta enfermedad afecta el sistema eléctrico del corazón y, en consecuencia, el ritmo cardíaco. Con el tiempo, puede producir arritmias ventriculares graves, lo que, si no se toman precauciones, aumenta el riesgo de muerte súbita.

Aunque es una condición hereditaria, los síntomas del síndrome de Brugada no siempre son los mismos. Esto dificulta su diagnóstico precoz, el cual ayuda a definir el tratamiento adecuado. Realizar chequeos constantes en un centro cardiológico especializado es clave para prevenir este tipo de complicaciones. 

Veamos, más en detalle, qué es lo que tenés que saber sobre esta condición.

Qué es el síndrome de Brugada

El síndrome de Brugada es una canalopatía cardíaca. Es decir, una enfermedad que altera la conducción eléctrica del corazón. Las canolopatías afectan los canales iónicos, impidiendo que se generen los impulsos eléctricos que hacen que el corazón lata de forma regular. Esto desestabiliza el ritmo cardíaco y favorece la aparición de arritmias cardíacas.

Por lo general, las causas del síndrome de Brugada son genéticas. La más común es la mutación en el gen SCN5A, esencial para la transmisión eléctrica cardíaca. El síndrome también se asocia con otras mutaciones en los genes CACNA1C, CACNB2 y GPD1L. Aun así, en algunos pacientes no siempre se identifica una causa hereditaria específica.

El diagnóstico del síndrome de Brugada suele hacerse mediante un electrocardiograma (ECG) que muestra un patrón característico. En ciertos casos, se realizan pruebas complementarias, como estudios farmacológicos, Holter cardíaco o estudios electrofisiológicos, para confirmar el diagnóstico.

Es bastante común que los síntomas del síndrome de Brugada pasen desapercibidos. De hecho, la enfermedad suele diagnosticarse durante chequeos médicos anuales de rutina o en controles luego de un síncope o de un evento arrítmico.

Causas del síndrome de Brugada

Como mencionamos, las principales causas del síndrome de Burgada son genéticas. La enfermedad se hereda de forma autosómica dominante. Es decir, una sola copia del gen alterado alcanza para desarrollar el síndrome.

Más allá de la predisposición genética, hay otros factores que pueden desencadenar o agravar la enfermedad. Por ejemplo:

  • Fiebre. El estado febril “refuerza” la disfunción de los canales iónicos, pudiendo causar una arritmia. 
  • Consumo de alcohol. El alcohol debilita el músculo cardíaco si se lo consume en exceso, lo que aumenta el riesgo de irregularidades en el ritmo cardíaco.
  • Fármacos. Algunos antiarrítmicos, antidepresivos tricíclicos, antipsicóticos o anestésicos pueden interferir con el sistema eléctrico del corazón.
  • Deshidratación. La deshidratación severa produce un desequilibrio electrolítico que modifica el comportamiento eléctrico del corazón, favoreciendo el síndrome de Brugada.

Es importante recordar que esta enfermedad no depende de una cardiopatía estructural: el corazón no presenta daños o malformaciones visibles. Por el contrario, el problema se desarrolla por una alteración eléctrica que afecta a los canales iónicos y desestabiliza el ritmo cardíaco.

Síntomas y manifestaciones clínicas

Las manifestaciones del síndrome de Brugada pueden ir desde arritmias leves hasta episodios potencialmente mortales. ¿Cómo reconocerlo? Prestá atención a los siguientes síntomas:

  • Síncopes o desmayos sin una causa aparente.
  • Palpitaciones intensas, sobre todo durante la fiebre, tomar cafeína o al hacer ejercicio.
  • Mareos y aturdimiento repentinos.
  • Respiración agitada y convulsiones durante el sueño.

Sin embargo, es importante que tengas en cuenta que, en la mayoría de los pacientes, el síndrome de Brugada puede no presentar síntomas. En estos casos, solo se lo diagnostica con estudios cardiológicos, en particular aquellos donde se registra la función eléctrica del corazón. 

Si registraste cualquiera de estos síntomas o contás con antecedentes familiares para esta enfermedad, es crucial que consultes con un especialista. Así, podrás prevenir complicaciones y evitar arritmias graves que puedan causar un paro cardíaco u otras afecciones.

Diagnóstico del síndrome de Brugada

El síndrome de Brugada se diagnostica con un electrocardiograma (ECG), un estudio que registra la actividad eléctrica del corazón a través de electrodos. El síndrome se reconoce por un patrón característico: la elevación del segmento ST en las derivaciones precordiales derechas (V1-V3). 

Sin embargo, este patrón no siempre aparece de forma natural. En estos casos, se pueden administrar fármacos que bloqueen los canales de sodio, para hacer más evidente la alteración eléctrica. Estas pruebas solo se realizan bajo supervisión estricta de un profesional.

Un tercer método para el diagnóstico del síndrome de Brugada son los estudios genéticos, para identificar mutaciones asociadas al síndrome. Si bien estas mutaciones por sí solas no confirman la enfermedad, pueden aportar datos valiosos para el tratamiento clínico del paciente.

Lo ideal es recurrir a un centro cardiológico de confianza, con especialistas en arritmias y equipamiento de alta gama. Esto permite acceder a un diagnóstico más preciso del síndrome de Brugada y comenzar, lo antes posible, con el tratamiento indicado.

Tratamiento y cuidados en pacientes con síndrome de Brugada

Por lo general, con el tratamiento del síndrome de Brugada se busca prevenir episodios graves y controlar factores de riesgo. El abordaje terapéutico de cada paciente: no todas las personas diagnosticadas tienen el mismo riesgo de sufrir arritmias ventriculares.

  • Alto riesgo. Con los pacientes que sufrieron arritmias ventriculares, paro cardíaco o síncopes, un tratamiento efectivo suele ser la implantación de un desfibrilador automático implantable (DAI). Este dispositivo monitorea el ritmo cardíaco. Cuando detecta una arritmia, aplica una descarga eléctrica para que el corazón mantenga el ritmo, evitando que el episodio se agrave.
  • Riesgo intermedio o bajo. El tratamiento suele centrarse en prevenir las arritmias. Para esto, se manejan posibles desencadenantes, como la fiebre y el uso de medicamentos que puedan inducir arritmias. También se indica evitar el consumo excesivo de alcohol, la deshidratación y situaciones extremas que puedan alterar la actividad eléctrica del corazón.

El síndrome de Brugada es una enfermedad crónica. Esto significa que parte del tratamiento implica adoptar estrategias de vida saludable, por ejemplo:

  • Mantener una buena rutina de sueño.
  • Ejercitarse de forma regular, a intensidad moderada.
  • Evitar el estrés físico extremo, en especial los golpes de calor.
  • Realizar un seguimiento constante con un especialista en arritmias.

De esta forma, podés prevenir complicaciones, cuidando tu salud cardiovascular y, sobre todo, mejorando tu calidad de vida.

Cuidados diarios para personas con síndrome de Brugada

¿Tenés síndrome de Brugada? Lo mejor es que consultes con un especialista lo antes posible. Una vez que hayan definido el tratamiento adecuado, algunas medidas simples que podés aplicar para cuidar tu corazón en el día a día son:

  • Fiebre. Incluso una febrícula puede alterar la actividad eléctrica de tu corazón y tener consecuencias graves. Tratá la fiebre rápidamente, con paracetamol. Si la temperatura no baja, buscá atención médica.
  • Automedicación. Asesorate con un cardiólogo de confianza sobre cuáles fármacos aumentan el riesgo de arritmia en pacientes con síndrome de Brugada. Evitá la automedicación y, cuando visites al médico, no olvidés informarle de tu condición.
  • Hidratación. Es importante prevenir los desequilibrios electrolíticos para mantener la estabilidad del corazón. Hidratate constantemente, en especial al hacer ejercicio o cuando la temperatura es elevada. Consultá con tu especialista sobre la conveniencia de las bebidas isotónicas.
  • Red de apoyo. Informa a tu familia sobre cómo actuar ante una emergencia. Enséñales cuáles son los síntomas de una arritmia cardíaca y con quién comunicarse. De ser posible, realicen una formación básica en RCP.

Ante síntomas o consultas, no dudes en recurrir a un médico especialista. La prevención a tiempo es, en muchos casos, lo que marca la diferencia.

Síndrome de Brugada y muerte súbita: cuál es el riesgo real

El síndrome de Brugada es una de las principales causas de muerte súbita. Esto se debe a que puede producir arritmias graves y fibrilación ventricular. Las arritmias hacen que el corazón no bombee sangre eficientemente, lo que puede llevar al paro cardíaco. Eso sí, el riesgo de sufrir muerte súbita por el síndrome de Brugada varía de paciente a paciente

Algunos indicadores de riesgo elevado son los antecedentes familiares, síntomas claros y la aparición del patrón característico del síndrome durante un ECG, sin fármacos de por medio. Sin embargo, un diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado pueden mejorar el pronóstico de salud de forma significativa.

Los pacientes asintomáticos, sin antecedentes familiares, o que no presentan el patrón típico del síndrome, suelen ser de riesgo moderado. Eso sí, para que el riesgo siga siendo bajo, deben realizar controles periódicos y cuidar su salud cardiovascular en general.

Preguntas frecuentes sobre el síndrome de Brugada

¿Qué diferencia hay entre el síndrome de Brugada y otras arritmias cardíacas?

Muchas arritmias cardíacas están causadas por problemas estructurales del corazón, hipertensión o enfermedades adquiridas. Sin embargo, el síndrome de Brugada ocurre en un corazón estructuralmente normal, ya que es una enfermedad de origen eléctrico, no anatómico.

¿El síndrome de Brugada tiene cura?

Actualmente, el síndrome de Brugada se considera una enfermedad crónica. Esto quiere decir que no tiene una cura definitiva, pero sí tratamientos efectivos para controlar el riesgo y prevenir complicaciones. 

¿Se puede hacer ejercicio con síndrome de Brugada?

Si tenés síndrome de Brugada podés realizar actividad física, siempre que sea moderada y que evites realizar ejercicios intensos, que produzcan un alto nivel de estrés físico. Como el síndrome se presenta de manera particular en cada paciente, es importante consultar a tu cardiólogo cuáles actividades te recomienda o no realizar.

¿Es hereditario el síndrome de Brugada?

Sí. El síndrome de Brugada es una enfermedad hereditaria que puede transmitirse de padres a hijos. Es recomendable que los familiares de primer grado de un paciente diagnosticado realicen estudios para descartar o diagnosticar a tiempo esta enfermedad.

Cuando cada latido cuenta

El síndrome de Brugada altera el funcionamiento eléctrico del corazón, alterando su ritmo. Si bien a veces se presenta con síntomas claros, por lo general, un electrocardiograma es la única forma de llegar al diagnóstico.

Al tratarse de una enfermedad hereditaria crónica, su tratamiento se enfoca en prevenir arritmias graves y mejorar la calidad de vida. Evitar el estrés físico y ciertos medicamentos es clave. También es importante realizar un seguimiento con un especialista y recurrir al médico ante cualquier signo de alarma.

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