De amenazas para el corazón a aliados para la salud: ¿en qué medida pueden el café y el chocolate hacernos bien? Foto Shutterstock.

Hay gustos que se asocian a determinadas estaciones. Como el helado y las bebidas frescas son más apetecibles en verano, tomar un café caliente acompañado de un chocolate parece ser el plan ideal para sobrellevar las actuales temperaturas.

“Efectivamente llegó el frío y aumenta el consumo de café y chocolate”, reconoce el cardiólogo Mario Boskis, miembro de la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC). Sin embargo, plantea que los siguientes interrogantes suelen llegar a su consultorio: “¿Hacen mal?”, “¿Perjudican la salud cardiovascular?” “¿En qué casos están contraindicados?”.

Por otro parte, qué tipos de café y chocolate conviene consumir, en qué dosis y con qué frecuencia son otras de las dudas que aparecen vinculadas a su consumo.

 

Café: cambio de paradigma

 

Desde hace ya varios años, se viene señalando en diferentes estudios internacionales que determinadas dosis de café no solo no son nocivas sino que además podrían ser beneficiosas.

Incluso el café instantáneo, que suele tener peor fama, tendría efectos positivos en la salud del corazón. Foto Shutterstock.

Boskis confirma este cambio respecto a la aclamada infusión. “En contra de lo que se postuló durante muchos años, nuevos estudios han encontrado resultados que cambian el paradigma respecto de que el café es perjudicial para la salud cardiovascular”, precisa.

Y da un ejemplo concreto: “En el último Congreso Americano del Corazón, desarrollado en marzo de este año en Washington, se presentaron tres trabajos muy interesantes”, introduce.

 

Menor riesgos para los cafeteros

 

El cardiólogo informa que uno de los estudios se realizó en base a datos de más de 500 mil personas que fueron seguidas por 10 años, a las que se les preguntó sus hábitos de consumo de café.

“Contra toda lógica, se halló que aquellos que consumían entre dos y tres tazas de café por día tenían menos riesgo de enfermedad coronaria, arritmias, ACV o muerte cardiovascular que los no bebedores de café”, detalla.

Se han descripto efectos reductores del chocolate sobre la presión arterial y en la protección de las arterias coronarias. Foto Shutterstock.

El médico aclara que los estudios fueron hechos en pacientes con y sin enfermedad cardíaca, y en todos los casos se hallaron beneficios en el grupo “cafetero”.

De hecho, menciona un segundo estudio también presentado en el mismo congreso en el que se evaluó a pacientes con enfermedad coronaria o arritmia, en el que hicieron un seguimiento a largo plazo, y vieron que el consumo moderado no se asociaba a un mayor riesgo de arritmias ni a mayor riesgo cardiovascular.

 

El impacto del café en el corazón

 

Ahora bien ¿de qué manera el café tendría la capacidad de influir en la función cardíaca?

“La cafeína sería responsable de interaccionar con la función endotelial de las arterias”, apunta Boskis.

Los granos de cacao contienen flavonoles, con funciones antioxidantes y anti-inflamatorias. Foto Shutterstock.

Y señala que el endotelio de las arterias (que separa los tejidos de la sangre), funciona produciendo vasodilatación y vasoconstricción.

“Cuando esta función está conservada, hay una óptima dilatación de todo lo que es el tejido vascular, pero cuando hay disfunción endotelial se ha visto que se pueden producir vasoconstricciones anormales, y esto precedería a los comienzos de la ateroesclerosis”, precisa.

Y concluye: “La capacidad de la cafeína de mejorar la función endotelial en parte explicaría la disminución de complicaciones vasculares como infarto o ACV”.

 

¿Instantáneo, molido o descafeinado?

 

Una de las dudas que puede plantearse a los amantes del café es si da lo mismo cualquiera de sus variantes.

Al parecer, el café instantáneo no gozaría de menos ventajas en este sentido que, por ejemplo, el café de grano.

Boskis indica que otro de los estudios señala que tanto el café de filtro, como el instantáneo reducen el riesgo de arritmias o de enfermedad cardiovascular, y en todos se observaba también una reducción de la mortalidad.

 

Un placer dulce: el chocolate

 

“En cuanto al chocolate, en los últimos años han surgido numerosas investigaciones que intentaron demostrar sus propiedades como alimento beneficioso para la salud del corazón”, plantea.

El chocolate negro se asocia a una protección de la salud cardiovascular. No así el blanco, el relleno o el que contiene leche. Foto Shutterstock.

¿En qué sentido podría el chocolate “proteger” al corazón? “Se han descripto efectos reductores sobre la presión arterial y en la protección de las arterias coronarias, aunque en estudios limitados”, reconoce.

Sin embargo, explica que un reciente estudio publicado en Cardiología Preventiva (una revista de la Sociedad Europea de Cardiología) en el que se hizo una revisión de más de 336 mil pacientes seguidos por al menos 9 años, se halló que “el hecho de consumir chocolate más de una vez por semana se asoció en un 8% con menores chances de presentar enfermedad coronaria”.

 

El rol de los flavonoides

 

Según da cuenta, desde hace un tiempo, se cree que los flavonoles -una sustancia presente en el grano del cacao- podría ser responsable de este rol protector, gracias a su función antioxidante y antinflamatoria.

Quienes consumían entre dos y tres tazas de café por día tenían menos riesgo de enfermedades cardíacas. Foto Shutterstock.

“Se ha demostrado que estos flavanoles ejercen poderosos efectos antioxidantes al inhibir la oxidación de las LDL (el colesterol “malo”), además de producir una disminución de la agregación plaquetaria y de la presión arterial”, explicaba en una nota respecto a las bondades del chocolate la nutricionista Natalia Antar.

Y agregaba: “El chocolate negro contiene una alta cantidad de flavanoles, por lo cual su consumo se asocia a una protección de la salud cardiovascular y frente a otras patologías”.

Más allá de eso, el chocolate también favorece la producción de sustancias llamadas endorfinas, que promueven la sensación de bienestar y placer. “Pero atención, también es una fuente de calorías, por lo cual su consumo debe ser muy moderado”, sugiere Boskis.

En este sentido, para evitar exceso de calorías y de grasas saturadas, Antar remarcaba que a mayor contenido de cacao y menor de azúcar, mejor será su composición; por lo que recomienda consumir chocolate negro, en lugar de los rellenos, con leche o blancos, que incluyen otros agregados.